Victor Patiño

Victor Manuel Patiño Rodriguez (1912-2001)

El nombre de Víctor Manuel Patiño es sinónimo de ciencia, investigación, disciplina y amor a la naturaleza. En el siglo pasado fue protagonista de algunas de las más importantes expediciones realizadas en Colombia y en otros países latinoamericanos, encaminadas a recolectar información sobre diferentes especies vegetales para propiciar su conservación y desarrollo. Por medio de estas expediciones Patiño pudo ser testigo de la violencia que azotaba a Colombia en aquella época, por lo que su labor no estuvo exenta de peligros, que sin embargo no fueron impedimento para que llevara a cabo su misión. Sus esfuerzos también se centraron en la creación de diferentes centros investigación, entre los que están el Jardín Botánico del Valle del Cauca y el Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas, INCIVA. Su trabajo no sólo se desarrollo en campos como la botánica, la conservación del medio ambiente, la nominación y clasificación de las especies y el fomento del desarrollo agrícola. Víctor Manuel Patiño es considerado también un humanista, pues en su recorrido por diferentes regiones de Colombia y de Latinoamérica se dedicó a la importante tarea de observar el comportamiento, las costumbres y las tradiciones de los grupos humanos, lo que le permitió escribir textos como Historia de la cultura material en la América Equinoccial, y un libro aún no publicado, La poesía popular de la costa pacífica, que consiste en una recopilación realizada durante varios años de más de 4.000 coplas populares de la costa del pacífico colombiano. Patiño también estuvo estrechamente relacionado con el arte y la literatura, ya que en su juventud escribió algunos versos y a lo largo de su vida publicó varias antologías poéticas. En el año 2003, dos años después de su muerte, el Instituto Caro y Cuervo publicó la biografía que Víctor Manuel Patiño realizó de sí mismo, pues consideraba que nadie mejor que él podía contar una vida llena de aventuras, viajes y experiencias personales enriquecedoras. En ella no sólo habla sobre su actividad profesional, sino que hace una sincera descripción de su personalidad y de su ideología. Se considera ateo, racionalista, materialista y estoico. Reconoce su carácter fuerte, pero también se declara pacífico y enemigo de los excesos y partidario de contener las pasiones. En esta autobiografía hace referencia además a su vida solitaria, ya que su tendencia fue a no entablar muchas relaciones sociales, lo que hizo que tuviera muy pocos amigos y que decidiera no tener hijos ni establecer cualquier lazo sentimental que interfiriera en sus actividades. La única persona que lo acompañó de forma permanente durante más de medio siglo fue Inés Calvo Quintero su secretaría y colaboradora a quien él agradece especialmente por haber participado en la redacción, corrección y publicación de todos sus trabajos. La palabra que mejor se identifica con la vida y obra de este agrólogo humanista vallecaucano es la perseverancia, aquella que le permitió superar las condiciones humildes en las que pasó sus primeros años. La misma que le llevó a obtener numerosas becas y estímulos por medio de los cuales pudo completar su formación académica y adelantar sus investigaciones. En su trasegar por el quehacer científico la disciplina fue otro factor clave, que le permitió desempeñarse con éxito en múltiples campos y asumir diferentes cargos, y que se vio reflejada además en alrededor de 30 libros publicados y en una gran cantidad de artículos e informes que recogen sus investigaciones más importantes.
  Víctor Manuel Patiño Rodríguez nació en Zarzal (Valle del Cauca) el 8 de diciembre de 1912, y murió el 15 de enero de 2001 en la ciudad de Cali. Fue el tercero de ocho hermanos, en una familia humilde y con grandes dificultades económicas. Como él mismo lo relata en su autobiografía, con tan sólo 14 años, y tras la muerte de su padre, debió aplazar sus estudios de secundaria y hacerse cargo de su madre y sus hermanos. Patiño retomó entonces el trabajo de empresario de alfarería que realizaba su progenitor. En el arduo camino que tuvo que recorrer para convertirse en uno de los científicos más importantes del país, Víctor Manuel Patiño se relacionó con diferentes áreas y actividades. Durante una corta estancia en Bogotá estudió en la Escuela de Bellas Artes; fue además secretario de despacho del juez municipal en Zarzal, secretario del cabildo en este mismo municipio y jefe de resguardo de rentas departamentales. Fue en el año 1936 cuando gracias a una beca pudo ingresar al Colegio San Bernardo de Bogotá, para prepararse como experto agrícola. Allí se destacó no sólo por su capacidad y rapidez en el aprendizaje, sino por participar en las protestas hechas por los estudiantes para mejorar las condiciones de enseñanza, logrando que se aumentaran las prácticas en zonas rurales. En 1937 se graduó, y al poco tiempo fue nombrado profesor de horticultura de la Escuela Agraria de Bugalagrande. Posteriormente se convertiría además en el director de esta Escuela. Demostrando una vez más que a pesar de su origen humilde podía alcanzar sus objetivos con esfuerzo e inteligencia, Víctor Manuel Patiño se hizo merecedor en el año 1943 a otra beca, esta vez para viajar a Brasil a continuar especializándose en horticultura. Patiño no sólo visitó este país sino que recorrió las naciones australes y andinas. Como resultado de esta experiencia surgió su primer libro Una exploración agrícola en Suramérica, publicado en 1945. Al regresar al país, Víctor Manuel Patiño inició un importante período en el sector oficial, primero como Explorador Agrícola del Litoral y luego como fundador de la Estación Agroforestal del Pacífico en el bajo Calima. El objetivo principal de Patiño con esta Estación era conservar los recursos vegetales nativos y buscar estrategias de selección y mejoramiento de cultivos tropicales autóctonos tales como el caucho y el chontaduro. Bajo este cargo Patiño también desarrollaría uno de los trabajos que más reconocimientos le ha valido, ya que sentó las bases del cultivo de la palma africana, que con el tiempo se ha convertido en un motor económico fundamental en diferentes regiones de Colombia. Esta carrera oficial iniciada en 1945 se vería interrumpida cinco años después por la agudización de la violencia política en el país, que terminó por causar la salida de Patiño como director de la Estación Agrícola del Litoral. A pesar del agitado ambiente político de la época, las buenas relaciones entabladas por Víctor Manuel Patiño le permitieron en 1951, ser designado por la Oficina de Investigaciones Especiales del Ministerio de Economía Nacional para adelantar un exhaustivo trabajo: recolectar material genético de maíces indígenas, en varias regiones de Colombia y en los demás países andinos. Esta labor culminó en 1955 dando como resultado la obtención de 6.000 muestras que fueron depositadas en la Estación experimental “Tulio Ospina” de Medellín, y en Fort Collin, Estados Unidos. Entre los años 1955 y 1973, Patiño recibió una serie de becas de la Fundación John Simon Guggenheim de Nueva York, y de la Organización de los Estados Americanos, OEA, que le permitieron recopilar abundante material para escribir algunas de sus obras. Su regreso al sector oficial se dio mediante cargos como el de director del Jardín Botánico del Valle, del cual fue además fundador; asesor científico de los Jardines Botánicos de Bogotá y de Cartagena; Jefe de la Unidad de Investigaciones Botánicas y Ecológicas, de la Secretaría de Agricultura y Fomento del Valle; y fundador y director del Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas INCIVA, cargo en el cual organizó las investigaciones arqueológicas del Valle y la fundación y construcción del Parque Arqueológico del Calima-Darien. En su extensa y prolífica carrera, Víctor Manuel Patiño recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla al Mérito de parte de entidades como la Gobernación del Valle, la Sociedad de Mejoras Públicas, la Alcaldía de Tuluá, la CVC, y las Asociación de Ingenieros Agrónomos y Profesionales Afines del Valle ASIAVA. En 1969, la Universidad del Valle le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa en Ciencias. Al año siguiente fue declarado miembro de la Sociedad Dominicana de Geografía. En 1993 el fondo FEN de Colombia le otorgó el Premio José Celestino Mutis a la vida y obra de un científico. La Alcaldía de Santiago de Cali le concedió en el año 1994 la Medalla al Mérito Cívico, por su vida consagrada a la investigación y conservación de la flora. Después de obtener la jubilación del Departamento del Valle, Patiño se dedicó a preparar diversos escritos, entre ellos la Historia de la cultura material en la América Equinoccial, obra de ocho tomos publicada entre 1990 y 1993 por el Instituto Caro y Cuervo, que recoge valiosos datos sobre aspectos inherentes a la vida cotidiana como la alimentación, el vestuario, la vida erótica y la vivienda, entre otros. Víctor Manuel Patiño falleció el 15 de enero de 2001 en Cali, ciudad en la que pasó sus últimos años en compañía de sus hermanos y de Inés Mireya Calvo, su secretaría y colaboradora, que desde 1944 lo ayudó en su ardua labor de conservar los recursos naturales, de transmitir sus conocimientos por medio de la docencia, y de fundar entidades que han sido indispensables para el desarrollo del agro colombiano.
  El 15 de enero del año 2001 murió en Cali el connotado agrólogo humanista Víctor Manuel Patiño Rodríguez. Había nacido en Zarzal (Valle del Cauca) el 8 de diciem­bre de 1912. Finalizó, entonces, una larga e intensa vida dedicada con rigurosidad al ejercicio de las disciplinas de la investigación científica para generar el conocimiento aplicado a la conser­vación de los recursos vegetales y animales, a la fundación de centros académicos y revistas especializadas, a la enseñan­za y el fomento agrícolas en bien del progreso de las eco­nomías regionales y, en general, del agro colombiano, si bien su labor trascendió las fronteras nacionales. Pasión y compromiso fueron los pilares sobre los que Víctor Manuel Patiño asentó su itinerante actividad a través de campos útiles: botánica, taxonomía, medio ambiente, bio­diversidad, nominaci6n y clasificaci6n de especies, segui­miento de las migraciones para establecer la escala de valores que plantas y animales han desempeñado en la vida de los pueblos. Así, fue un autorizado estudioso de la cultura ma­terial entendida como un complejo de logros, actividades y realizaciones tocantes a la vida diaria, congruente con la satisfacción de las necesidades físicas, síquicas y religiosas. Su actividad científica se despliega en multitud de pu­blicaciones en las que campean noble vocación, amable em­peño, recia formación, razonados análisis, profunda consulta bibliográfica, metodología clara y lenguaje sencillo. El Instituto Caro y Cuervo bajo la dirección de don Igna­cio Chávez Cuevas, incansable promotor intelectual, tuvo el privilegio de acoger en sus series de publicaciones varias obras de Víctor Manuel Patiño. Con la decisión de dar a la luz, también, esta autobiografía, franca y pormenorizada, rinde homenaje al recuerdo de un insigne colombiano que nunca buscó la fama – característica de autenticidad -, quien deja una herencia cultural inconmensurable para todos los países de América del Sur. Verdadero pionero de la historia científica, ser excepcional, su memoria reverdecerá como la naturaleza que amó y en cuyo conocimiento y difusión al­canzó méritos para ser considerado honor de la ciencia y de la patria. Versión completa
  Autobiografía. Instituto Caro y Cuervo, Bogotá, 2003 Esbozo histórico agropecuario del período republicano en Colombia. Instituto Caro y Cuervo. Serie: La Granada Entreabierta, Bogotá. 2002 Geórgica americana. Selección, introducción y notas de Víctor Manuel Patiño. Instituto Caro y Cuervo. Serie: La Granada Entreabierta, Bogotá. 2000 Faunética: antología poética zoológica panamericana y europea. Acopio, ordenamiento, introducción, traducciones y notas de Víctor Manuel Patiño. Instituto Caro y Cuervo. Serie: La Granada Entreabierta, Bogotá. 1999 La tierra en la América equinoccial. Imprenta Nacional, Bogotá. 1997 Informes de Cali y sus alcaldías pedáneas en 1808: estado de Cali y sus partidos en 1808. – 2ed. Centro de Estudios Históricos y Sociales Santiago de Cali. Series: Biblioteca Básica de Historia Vallecaucana, Cali. 1996 Historia de la cultura material en la América Equinoccial. Instituto Caro y Cuervo, Bogotá: Tomo I: Alimentación y alimentos, 1990. Tomo II: Vivienda y menaje, 1990 Tomo III: Vías, transportes y comunicaciones, 1991. Tomo IV: Vestidos, adornos y vida social, 1992. Tomo V: Tecnología, 1992. Tomo VI: Comercio, 1993. Tomo VII: Vida erótica y costumbres higiénicas, 1993. Tomo VIII: Trabajo y erología, 1993. Bibliografía etnobotánica parcial, comentada, de Colombia y los países vecinos. Bogotá, Editorial Kelly, 1989. La megágine y otros tipos de mujeres. Antología. Artes Gráficas Clavileño, Madrid. 1986 Historia de la Botánica y las ciencias afines en Colombia. Academia Colombiana de Historia Historia extensa de Colombia. Vol. XVI, 1985 La alimentación en Colombia y en los países vecinos. Presidencia de la Republica. Series Biblioteca Científica de la Presidencia de la Republica. Secretaria de Información y Prensa, Bogotá. 1984 Los recursos naturales de Colombia: aproximación y retrospectiva. Carlos Valencia Editores, Bogotá. 1980 Del condumio y del yantar: poesía y paremiología bromatológicas. Antología. Imprenta Departamental, Cali. 1979 Agropoética. Una antología geórgica. Imprenta Departamental, Cali. 1978 Recursos naturales y plantas útiles de Colombia: aspectos históricos. Biblioteca Básica Colombiana. Bogotá, 1977 Aspectos históricos sobre los recursos naturales y las plantas útiles en Colombia. Instituto Colombiano de Cultura. Series Biblioteca Básica Colombiana. Tercera Serie, Bogotá. 1977 La flora en la poesía. Antología. Imprenta Departamental, Cali. 1976 Historia de la vegetación natural y de sus componentes en la América Equinoccial. Imprenta Departamental, Cali. 1975 Factores inhibitorios de la producción agropecuaria, factores físicos y biológicos. Imprenta Departamental, Cali. 1972 Historia de la actividad agropecuaria en América equinoccial. Imprenta Departamental, Cali. 1965 Plantas cultivadas y animales domésticos en América equinoccial. Imprenta Departamental, Cali. Tomo I: Frutales, 1963. Tomo II: Plantas alimenticias, 1964. Tomo III: Fibras, medicinas, misceláneas, 1967-1968. Tomo IV: Plantas introducidas, 1969. Tomo V: Animales domésticos introducidos, 1970-1971. Tomo VI: Plantas ornamentales, 1974. El Cachipay o Pijibay en la cultura de los indígenas de la América intertropical. Instituto Indigenista Interamericano, México. 1958 Arborización ornamental y utilitaria en el Valle del Cauca. Estados Unidos, 1956 Oleaginosas vallecaucanas: Esquema sobre el desarrollo de la industria de aceites vegetales en el occidente colombiano. Imprenta Departamental, Cali. 1952 Información preliminar sobre la palma de aceite africana (Elaeis Guineensis) en Colombia Cali, Imprenta Departamental, 1948 Exploración agrícola del litoral Pacífico. Campaña de cultivos coloniales. Imprenta Departamental, Cali. 1947 Presentación del Calima: prospectación tentativa de una política agraria para el Litoral colombiano del Pacífico. Editorial Fernández Morgado, Cali. 1946 Una exploración agrícola en Suramérica. Informe rendido a la Secretaría de Agricultura y Fomento. Imprenta Departamental, Cali. 1945
  1912 Nace Víctor Manuel Patiño Rodríguez el 8 de diciembre, en Zarzal (Valle del Cauca). Hijo de José Aníbal Patiño y Clemencia Rodríguez. 1924 Adelanta sus estudios secundarios en el Colegio Villegas de Buga. 1926 Muere su padre víctima de una pleuresía. Debe suspender sus estudios secundarios para hacerse cargo de su familia. 1935 Obtiene una beca para realizar cursos técnicos como Experto Agrícola, en el Colegio San Bernardo de Bogotá. 1937 Es primero profesor de agricultura y luego director de la Escuela Agraria de Bugalagrande. 1940 Se vincula como fruticultor al Ministerio de la Economía Nacional, trabajando en las poblaciones de Armero (Tolima), donde trabajo en la Estación agrícola experimental, y Mompós (Bolivar), donde organizó la sección de Fruticultura en la Subestación arrocera de la población. 1943 Gracias a una beca concedida por la Asamblea Departamental del Valle del Cauca, viaja a Brasil donde estudia fruticultura tropical y botánica. En este viaje también visita varios países suramericanos, donde realiza investigaciones de botánica aplicada, en particular de las palmeras de cada región. 1945 Funda la Estación Agroforestal del Pacífico en el Bajo Calima. Es director de esta entidad durante cinco años. 1951 Trabaja para la Fundación Rockefeller y el Ministerio de Agricultura, como colector de campo de maíces indígenas y fríjoles, en Colombia y en otros países andinos como Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. 1955 A partir de este año le son otorgadas varias becas: cuatro con la Fundación John Simon Guggenheim de Nueva York (1955-1957, 1966 y 1967), y dos con la Organización de los Estados Americanos, OEA (1960-1962 y 1973). Gracias al material recopilado durante este período, inicia la escritura de obras sobre plantas cultivadas y animales domésticos. 1958 Realiza el inventario de oleaginosas perennes nativas del occidente colombiano y la selección de ejemplares genitores de palma africana, para la Sección de Oleaginosas del Instituto de Fomento Algodonero. 1962 Se desempeña como asesor de programas forestales y recursos naturales de la Corporación Autónoma regional del Valle del Cauca, CVC. 1967 Es nombrado, ad-honorem, Jefe del Departamento de Botánica del Museo Departamental de Historia Natural del Valle del Cauca. Este año también logra, después de una gestión que duró 20 años, la introducción a Colombia desde Trinidad del búfalo de agua. 1968 Se convierte en fundador y director del Jardín Botánico del Valle del Cauca, labor que desempeña hasta el año 1980. 1969 La Universidad del Valle, en ceremonia solemne, le otorga el Doctorado honoris causa en ciencias. 1974 Es el creador del curso de Botánica Económica en el Departamento de Biología de la Universidad del Valle, y se le nombra profesor ad-honorem de este curso. En este año también se desempeña como asesor científico, ad-honorem, del Jardín Botánico de Bogotá “José Celestino Mutis”. 1977 Es profesor de ecología botánica en la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Valle. 1979 Se le nombra Jefe de la Unidad de Investigaciones Botánicas y Ecológicas de la Secretaría de Agricultura y Fomento del Valle. 1980 Es fundador y primer director del Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas, INCIVA. 1985 Obtiene la jubilación del Departamento del Valle. 1988 Se le designa Asesor Científico, ad-honorem, del Jardín Botánico de Bogotá “José Celestino Mutis”, labor que desempeña durante dos años. 1991 Forma parte del grupo interdisciplinario que realiza el proyecto “Estudio de la biodiversidad del Choco”. 1993 El fondo FEN de Colombia le otorga el Premio José Celestino Mutis por su vida y obra. 1994 La Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira, le envía una “Moción de felicitación por sus 50 años de labor científica. 2001 El 15 de enero muere en la ciudad de Cali.

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